Cómo DISFRUTAR de las fiestas con INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS

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Cómo DISFRUTAR de las fiestas con INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS

y RECETA: Mousse de chocolate blanco con crujiente de caramelo

Tener una intolerancia alimentaria parece que está de moda. Todo el mundo conoce a alguien en su círculo cercano que padece alguna, muchos productos en el supermercado están etiquetados de forma distinta para ellos, cada vez hay más tiendas u obradores especializados…

Pero para las personas que las viven día a día no es ninguna broma. No es fácil quitarse los alimentos que les gustan ni encontrarse mal si por error toman alguno, y menos, salir a comer.

Ahora llega la Navidad, una época muy emotiva y de celebraciones en la que acontecen comidas o cenas muy seguidas, y la mayoría de ellas fuera de casa.

Si eres una de las personas a las que me refiero, lo primero es decirte que no tengas miedo. Con saber bien qué alimentos debes evitar, no hay necesidad de quedarse sin vida social en unas fechas como estas ni tampoco saltarse las recomendaciones y acabar la mitad de las vacaciones con episodios de dolor y otros síntomas.

Todo depende de la intolerancia que sea, pero vamos a ver cada caso:

Comidas de empresa en restaurante

Los restaurantes tienen cada vez más consciencia sobre los problemas alimentarios que hay y, además, están obligados a disponer de la carta con los alérgenos declarados, por lo que para la intolerancia a la lactosa y la celiaquía esto facilitaría mucho la elección del menú.

Es cierto que no todos cuentan con instalaciones y preparación de comida sin gluten, pues hay que tener mucho cuidado con la contaminación cruzada, pero existen ya varios donde es seguro comer, y también se pueden encontrar opciones en diferentes lugares no especializados.

Así que tendrías que hablar con el encargado de organizar la comida en tu empresa, indicarle que eres celiaco o intolerante a la lactosa, y que se elija un restaurante donde pueda haber platos para ti.

Otra cosa es la intolerancia a la fructosa. El listado de alérgenos no considera todavía todos los ingredientes que la afectan y, aunque era totalmente desconocida hace unos años, cada vez hay más diagnosticados y más información sobre ella (aunque no toda fiable). Así que todo lo que queda es pedir exactamente un menú adaptado con lo que puedes tolerar.

Es cierto que son menús cerrados normalmente, pero siempre es posible llamar al restaurante e indicar que no puedes comerlo y te elaborarán lo que necesites para que puedas disfrutar de ese momento distendido con tus compañeros.

Catering de eventos

Otras empresas se decantan por hacer eventos donde contratan a un catering tipo cóctel.

En general, los caterings sí están más preparados para las intolerancias alimentarias y seguramente ofrezcan opciones sin gluten y sin lactosa directamente. El encargado de organizar el evento solo tendrá que avisar de la intolerancia o intolerancias que tienes y te pondrán tu propio plato con una gama de los entrantes que estarán paseando para el resto de los compañeros, pero adaptados.

Con la fructosa vuelve a ser más complicado. Muchos de los caterings indicarán que tienen información o gente preparada para ello, pero con todas las contradicciones que hay internet, no siempre aciertan.

Lo mejor es que el encargado de organizar todo te dé el contacto del catering y los llames directamente. Cuéntales tu caso, que te indiquen todo lo que habrá en el cóctel y, sobre todo, los ingredientes.

Si son muy elaborados, será complicado adaptarlos, pero siempre suele haber creaciones básicas que pueden cambiar: tortilla de patatas (sin cebolla), pan con jamón serrano (sin tomate en la base), todo tipo de quesos… Y si, aun así, no es posible, pídeles una opción exclusivamente para ti, un plato que no sea de cóctel, como un filete a la plancha con patatas, pero que te permita comer y estar con los demás allí ese día.

Comidas familiares

Parece lo más sencillo porque seguramente sean en una casa y, al cocinar de forma casera y en el momento, hay una infinidad de platos que hacer.

Sin embargo, no toda la familia entiende la situación, piensan que por un día no pasa nada, que no puede ser tan grave y un sinfín de frases hechas que desmotivan al que vive la intolerancia en su cuerpo.

Por eso, si eres familiar de una persona con intolerancias, sé comprensivo y apóyale todo lo posible. El hecho de interesarse y de tener algo para ellos, por muy sencillo que sea, es un punto importante para que no vayan con miedo o prefieran no salir de casa por sus «problemas».

Hay muchos blogs especializados y personas que cocinan muy bien en las redes sociales donde poder inspirarse, e incluso cocinar el mismo plato que habrá para los demás, pero uno aparte, quitando lo que no pueden comer (si la receta lo permite).

Por último, si padeces otros problemas intestinales y ninguno de los puntos anteriores te sirve, no dejes de disfrutar de estas reuniones sociales por todo lo que nos aportan, puedes cenar antes de ir o llevarte tu propia comida, no importa lo que piensen, la cuestión es que tú estés bien.

El caramelo es un producto delicioso que puede realizarse tanto con azúcar común como con glucosa, en misma cantidad y con el mismo método. En ambos casos, se debe tener mucho cuidado con él, por las altas temperaturas a las que llega. Por lo que tendremos mucho cuidado al manejarlo y tendremos a los peques alejados cuando realicemos tanto el caramelo como el tofe.

RECETA: Mousse de chocolate blanco con crujiente de caramelo

INGREDIENTES
125 g de chocolate blanco sin fructosa
300 g de nata para montar (35 %) sin lactosa
85 g de glucosa en polvo y un poco más para montar la nata
45 g de agua

PREPARACIÓN:
–Primero se hace el caramelo. Para ello, echaremos el agua y los 85 g de glucosa en un cazo y lo moveremos con una pala hasta que se disuelva la glucosa. Encenderemos el fuego a temperatura baja e iremos moviendo el cazo balanceándolo sin remover con la pala. Lo tendremos listo cuando el caramelo tenga un color rubio claro.

–El caramelo seguirá oscureciendo hasta que lo enfriemos, por lo que tendremos preparado un papel de horno en una fuente resistente al calor y echaremos en él, con cuidado de no quemarnos, la mitad del caramelo, extendiéndolo con la pala, para que se enfríe.
–A la otra mitad que queda en el cazo le echaremos, poco a poco y con mucho cuidado, los 125 g de nata sin lactosa y mezclaremos hasta que se disuelva al fuego suave. Estará listo nuestro tofe cuando veamos una crema dorada que burbujea en el cazo.
–En un bol resistente al calor, tendremos nuestro chocolate blanco troceado y sobre el chocolate sin fructosa echaremos nuestro tofe caliente.

–Esperamos unos segundos y mezclamos con unas varillas de mano hasta que esté totalmente homogéneo. Reservar en un bol que se tapará a piel (con papel film tocando la mezcla de tofe y chocolate, para que no cree una capa en la superficie en contacto con el aire), y dejamos enfriar.
–Con el caramelo que tenemos ya frío y, por lo tanto, hecho una pieza o varias, trituraremos las láminas de caramelo, reservando algunos trocitos para decorar. Lo trituraremos hasta conseguir una textura de azúcar.
–Con la nata muy fría y un par de cucharadas de glucosa en polvo, montamos la nata con unas varillas hasta que esté medio montada. No debe montarse del todo, porque nos sería muy difícil mezclarla.
–Ahora mezclaremos con movimientos envolventes nuestra crema de tofe, el chocolate ya frío y la nata semimontada. Añadimos el caramelo pulverizado y mezclamos de nuevo con movimientos envolventes.
–Servimos en copas individuales y decoramos con los trocitos de caramelo que hemos reservado.
–Reposar en nevera al menos tres horas. Es ideal para prepararlo por la mañana.

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