Valor Humano

Diana Navarro

Cabecera de Diana Navarro

Por Custodia Ponce

FOTOGRAFÍA: Bb / GraZie Magazine

Hablar de Málaga es hablar de su alcazaba, de la catedral, del Museo Picasso, del Teatro Romano y del castillo de Gibralfaro. Málaga y sus playas, los espetos de sardinas, los montes, la Axarquía y sus pasas (primer cultivo de Europa catalogado como patrimonio agrícola mundial), la Semana Santa y sus saetas, la feria y los verdiales… Málaga es tierra de poetas, de pintores y escultores, de actores internacionales y de tantos y tantos artistas…
La biznaga es, junto con el cenachero y el boquerón, uno de los símbolos populares de la capital de la Costa del Sol, por ello, la Biznaga de Oro es el principal galardón del cine español de Málaga.

Quizás tengáis la suerte de conocer todo esto; yo puedo deciros que, además, tengo la gran suerte de conocer a Diana Navarro, malagueña del barrio de Huelin que lleva con orgullo a su ciudad por medio mundo con sus canciones. Su inigualable voz y su gran generosidad hacen única a esta artista.

Diana Navarro saludando en un escenario

¿Qué lleva a Diana Navarro a introducirse en el mundo de la música?
Yo creo que la inconsciencia. Desde que tenía cuatro años, siendo un mico, me preguntaban qué quería ser de mayor y siempre contestaba: «Yo quiero ser cantante». Con cinco años actué en el asilo Hermanita de los Pobres de Málaga, me colé en el escenario con mi hermana, que iba con el coro del colegio; ni siquiera de puntillas llegaba al micrófono. No era consciente de lo difícil que era ser cantante y mantenerse en esta carrera, pero precisamente creo que eso me ha llevado a estar donde estoy, nunca lo vi imposible, lo vi como mi vida y así sigue siendo. Para mí es impresionante ver lo que he conseguido si echo la vista atrás.

¿Quién es Diana en esta nueva etapa, qué ha supuesto llegar hasta aquí?
Sigo con la misma ilusión de cuando era niña, aunque la ingenuidad ya no es la misma. Me gusta ser ingenua y me gusta creer en las personas, porque sigo creyendo que hay personas de bien en todos los sitios.
Con ilusión, evoluciono y sigo creciendo, me gusta llevar la palabra «gracias» siempre conmigo, en mi cabeza. Creo que es un milagro el poder seguir dedicándome a lo que me apasiona y, aunque profesionalmente llevo más de veinticuatro años en el mundo de la música sin parar, son trece siendo conocida y el público sigue apoyándome. En esencia, sigo siendo la misma artista que ha evolucionado con los años y que quiere gustar a la gente que le sigue.

Tu carrera musical, ¿qué significa para ti? ¿Un trabajo, una pasión, una forma de vida?
Mi trabajo es mi vida. Tengo una gran suerte, adoro mi trabajo, soy muy afortunada. Cuando estoy sobre el escenario no es ningún trabajo, creo que es un privilegio que me permite el público, que es el que hace que esté aquí trabajando.

Llevas toda la vida cantando y más de trece años en primera división, te has abierto un hueco en este mundo con mucho trabajo y sacrificio. Sabiendo la dificultad que conlleva abrirse camino en este mundo, nunca has dudado en ayudar a jóvenes promesas, ¿qué te mueve a apadrinar a un joven llamado Pablo Moreno?
Sin duda, el arte. En un premio que me otorgaba la Asociación de Prensa de Málaga, conocí a su padre, Salvador Moreno de Alborán Peralta. Durante la comida, ese mismo día me dijo: «Tengo un hijo que es superfán tuyo, le gustas mucho y está todo el día cantando, a ver si le puedes enviar un mensaje». Le pedí el teléfono para llamarle, sin embargo, cuando lo hice me saltó el contestador con una adaptación musical de Pablo: «Deja tu mensaje y te contestaré cuando pueda». (Risas). Yo le devolví el mensaje también cantando: «Soy la Navarro, llámame cuando quieras».
Cuando lo conocí aún era un niño, tenía diecisiete años, y al oírle cantar sus canciones me encantó. Le ofrecí mi escenario y aquello fue creciendo y creciendo. Yo siempre digo que tuve la gran suerte de verlo primero, pero sin duda, él iba a llegar muy lejos, y a la vista está el talento que tiene.

Diana Navarro

Como madrina, sabemos que fuiste tú quien presentó a Pablo en agosto de 2008 en la Feria de Málaga. ¿Ahora cómo ves a Pablo Alborán?
Lo recuerdo con muchísimo cariño y me da mucha alegría. Veo que está haciendo lo que siempre ha querido y lo veo muy feliz. Él está donde se merece.

¿El mundo de la música es difícil? ¿Hay mucho tiempo para estar sola?
Yo he estado muy sola, una soledad a veces elegida y a veces impuesta. Sí que existe la soledad del artista, por lo que debes tener tu cabeza bien; los amigos y la familia son muy importantes para que no te juegue malas pasadas. En mi caso, la soledad ha sido una buena compañera y una maestra extraordinaria. Me ha llevado a realizar un camino de crecimiento personal, a examinarme de asignaturas que no había aprobado aún. Ahora disfruto de mi soledad acompañada de la gente que quiero. En mi caso, la soledad elegida es lo mejor del mundo. La vida te enseña muchas cosas, sobre todo, a elegir bien.

Abrirse un camino en la vida es complicado. ¿Qué les dirías a todos los jóvenes que empiezan ahora en el mundo de la música o en cualquier otra andadura?
Lo más importante es que crean en ellos mismos, que hay sitio para todos, nadie es más que nadie. Por supuesto, que se formen, que no dejen de cantar a diario, de bailar, de pintar…, que no dejen de prepararse para el arte que quieran desarrollar. Si es su destino, llegarán, y si no, llegarán también, porque ¿qué es llegar? Recuerdo el título de una canción de Jorge Drexler: Amar la trama más que el desenlace.
Y, aunque quizás ahora, desde una posición privilegiada, os diga esto, lo más importante para mí es ver cómo la gente disfruta de un concierto, ya estén diez, quinientas o mil personas, las que vengan. Creo que hay que estar feliz con lo que se hace, pero amar y disfrutar el camino del aprendizaje es igual o más importante.

¿Qué o quién inspira hoy a Diana Navarro?
(Risas).
Me inspira el amor, siempre, y también el desamor, como buena folclórica-electrónica (yo me autodefino como «folktrónica»). Me gustan el desamor y el drama. Todo lo que tenga emoción, aquello que te mueve el corazón, a mí me inspira y me interesa.

Las personas que leen GraZie Magazine dicen que es una revista con alma, ¿qué significa para ti poner el alma?
Yo siempre digo que mi música es música para gente con alma por ello, creo que a vuestros lectores les va a encantar mi música; a mí me encanta vuestra revista.
Yo pongo el alma a todo, llamémosle ganas, intención y respeto; no sé hacer las cosas a medias. Aunque puede ser que a veces te pase factura, siempre tiene su recompensa; cuando tú te entregas, siempre es recíproco. Yo lo vivo cuando preparo un nuevo proyecto y lo presento: el recibimiento de mi público siempre, siempre, merece la pena.

Diana Navarro en uno de sus espectaculos

<<Yo me siento muy malagueña, siempre llevo a mi ciudad por donde voy >>

Sabemos que has llevado tu música por ciudades como Nueva York, Washington, París, Londres… ¿Cómo se siente una malagueña como tú llevando su ciudad por medio mundo?
Yo me siento muy malagueña, siempre llevo a mi ciudad por donde voy y a todo el mundo le invito a venir a Málaga a que conozcan mi barrio (Huelin), los museos, la gastronomía, la Axarquía y sus pasas, el vino… Para mí es una responsabilidad, pero sobre todo es un orgullo sentirme profeta en mi tierra; creo que Málaga me adora, por ello yo se lo agradezco constantemente.

El gazpachuelo es un plato típico malagueño, ¿qué significa para ti?
Significa… (risas) mi madre, mi casa. El gazpachuelo siempre me traslada a los lunes (que era el día que tocaba), sentados todos en la mesa. Era el plato que mi madre tenía organizado para ese día; es un plato típico marinero, muy de Málaga, que me encanta. Sin embargo, curiosamente aprendí a hacerlo en un programa de televisión en Bilbao.

<<La copla es atemporal, es como un traje de Armani, es fondo de armario y siempre queda bien>>

¿La copla está pasada de moda?
¡Qué va! La copla es atemporal, es como un traje de Armani, es fondo de armario y siempre queda bien. La copla es como el jamón de bellota, como el aceite de oliva con un buen pan cateto; una copla bien cantá, es como un aria de ópera bien cantada: con eso siempre, siempre, acertarás, al menos eso pienso yo.

¿Quedan sueños por alcanzar?
Sí, muchos. Aunque he cumplido muchas cosas, nunca dejo de soñar, de tener proyectos bonitos… Siempre hay que mantener la ilusión. Creo que soy una privilegiada porque tengo amor, tengo salud y tengo trabajo, no le puedo pedir más a la vida.

Diana Navarro en el escenario

Tu disco Resiliencia, ¿qué significa este disco en tu carrera musical?
Resiliencia es la capacidad que tiene el ser humano para estirarse como una goma sin romperse frente a situaciones traumáticas de la vida y, sin embargo, salir reforzado de ellas.
En 2010 conocí esta palabra, descubrí que yo no me quería y empecé un camino de crecimiento personal con el reiki y otras terapias alternativas. Después de esto, creo que mi persona y mi artista se casaron, me ocupé, además de la artista, de la persona, y me di cuenta de que lo más importante que tengo es a mí.
Después de recorrer este camino, me puse a componer y me salieron treinta y tres temas, de los cuales trece están en este álbum, Resiliencia, título que define exactamente el contenido de este disco. Ha sido un momento de desnudarme, transmitirle a mi público el momento que estaba viviendo y, si alguien se ha sentido en algún instante como yo me sentí que las canciones le pudiesen ayudar. Gracias a este crecimiento, mi vida ha cambiado y mi artista se ha visto enriquecida.

¿Algo que te gustaría añadir?
Que estoy deseando empezar la gira de octubre, Revolution On Ice, con el campeón del mundo de patinaje artístico, Javier Fernández. Estaremos en Las Palmas, Pamplona, Málaga, Murcia, Madrid… Estoy muy feliz de repetir esta experiencia con él y con su equipo.
En paralelo, estoy preparando el nuevo disco, que saldrá en febrero. También sigo formándome como actriz para la película Las pesadillas de Alberto Soto, del director malagueño Miguel Ángel Almanza, película que se presenta el año que viene y en la que participo.
Nunca he perdido el interés por seguir aprendiendo, aprender todo lo que pueda de todo el mundo. No me gusta estancarme, hay que seguir aprendiendo y trabajando siempre.

Diana Navarro en el escenario

Tu disco Resiliencia, ¿qué significa este disco en tu carrera musical?
Resiliencia es la capacidad que tiene el ser humano para estirarse como una goma sin romperse frente a situaciones traumáticas de la vida y, sin embargo, salir reforzado de ellas.
En 2010 conocí esta palabra, descubrí que yo no me quería y empecé un camino de crecimiento personal con el reiki y otras terapias alternativas. Después de esto, creo que mi persona y mi artista se casaron, me ocupé, además de la artista, de la persona, y me di cuenta de que lo más importante que tengo es a mí.
Después de recorrer este camino, me puse a componer y me salieron treinta y tres temas, de los cuales trece están en este álbum, Resiliencia, título que define exactamente el contenido de este disco. Ha sido un momento de desnudarme, transmitirle a mi público el momento que estaba viviendo y, si alguien se ha sentido en algún instante como yo me sentí que las canciones le pudiesen ayudar. Gracias a este crecimiento, mi vida ha cambiado y mi artista se ha visto enriquecida.

¿Algo que te gustaría añadir?
Que estoy deseando empezar la gira de octubre, Revolution On Ice, con el campeón del mundo de patinaje artístico, Javier Fernández. Estaremos en Las Palmas, Pamplona, Málaga, Murcia, Madrid… Estoy muy feliz de repetir esta experiencia con él y con su equipo.
En paralelo, estoy preparando el nuevo disco, que saldrá en febrero. También sigo formándome como actriz para la película Las pesadillas de Alberto Soto, del director malagueño Miguel Ángel Almanza, película que se presenta el año que viene y en la que participo.
Nunca he perdido el interés por seguir aprendiendo, aprender todo lo que pueda de todo el mundo. No me gusta estancarme, hay que seguir aprendiendo y trabajando siempre.

Diana Navarro en Casa Patas, Madrid

Te presentaste sola, con tu falda carmesí (rojo de grana) y tu camiseta de Almodóvar Mujeres al borde de un ataque de nervios. Casa Patas se impregnó de tu sobriedad; sus salas y su patio brillaron aún más contigo.
Hemos aprendido de tu generosidad y tu humildad, de tu sencillez, de tus risas, de tu pasión y también de tu calma. Diana Navarro arrolladora, feliz, artista «folktrónica», actriz, señora elegante y entregada que no para de soñar y de trabajar.
Te has marchado como viniste, sola, caminado tranquila, y nos has dejado el corazón en calma.

LINEA SEPARATORIA

 

Exitos de Diana Navarro

De sus ojos sale música, mucha música. Son profundos los ojos morenos de Diana. Cada vez más profundos. La Navarro se ha hecho grande. En su garganta, el dragón de siempre hace tiempo que ni cuando duerme deja de cantar con su aliento de sur. Los ángeles de canela de la seducción y los demonios del desamor se han subido a su lomo y sobrevuelan este trabajo: Resiliencia. Sus alas se baten a ritmo de vals huyendo de París, donde no siempre nos quedará el perdón a quienes sufrimos por amor, como no habrá perdón para quienes mezclan despecho con familia, lo haga él o ella, o ella y ella o él y él. Porque con los hijos no se juega al dolor: los niños, no.
Hay mucho «no» en estas canciones de Diana. Y mucho «sí». Que sí, que sí… Puedes hacer conmigo lo que quieras, llega a insinuarnos en una de ellas con cimbreo andalusí y susurros procaces que se recuestan en los sones de un viejo bandoneón. Canciones que invitan a querer sin dejar ya de quererse; a volver a intentarlo, pero no con quien ya no.
Más desnuda que nunca viene aquí Diana Navarro. Rota y recompuesta, carnal, humilde y poderosa. Diana juguetona, Diana actriz, Diana folclórica, Diana elegante, Diana marchosa, Diana flamenca, Diana melódica, Diana cazadora, Diana entregada. «Desnuda vengo aquí», confiesa una Diana igual y distinta, doblada y puesta en pie. Diana resiliente… ¡Diana total!  (Domi del Postigo)

Diana navarro firmando su revista de GraZie Magazine

Siempre GraZie

Firma de Custodia Ponce

 

 

 

Por:Custodia Ponce

Ficha del autor:

Custodia Ponce

Custodia Ponce

Editora / Directora de GraZie Magazine

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