¿Y si el éxito no fuera un destino, sino la negativa a rendirse? En un mundo obsesionado con los resultados inmediatos, Ángel Gutiérrez Sanz nos invita a una reflexión profunda: la obra maestra más importante que jamás crearemos no es un objeto, sino nuestra propia identidad. Un viaje de «caídas y tropiezos» donde la verdadera victoria reside en la firmeza de no claudicar.
El reto de la realización personal
Por Ángel Gutiérrez Sanz
Hemos de recorrer el camino y hemos de hacerlo andando y desandando, avanzando y retrocediendo. Vamos haciéndonos entre caídas y tropiezos. Vamos aprendiendo con dificultad a ser nosotros mismos, poniendo en juego todo lo que somos y tenemos.
La mejor obra será la de nuestra propia vida, que hemos de ver como el reto personal al que hemos de enfrentarnos, sabiendo de antemano que fracasos habrá en este afán constante. Hemos de tener, por ello, el ánimo dispuesto para no rendirse e intentarlo de nuevo, las veces que haga falta, sin ceder nunca a la tentación de arrojar la toalla.
El valor de la firmeza frente a la derrota
Cuando uno falla, lo fácil es rendirse, pero si sabemos mantenernos firmes, estamos en el buen camino, que nos puede conducir al triunfo. Pues, ¿no es ya una gran victoria seguir intentándolo una vez y otra, después de experimentar el amargo sabor de la derrota?. A nadie se le exige ser perfecto, lo que se le pide es que no deje de luchar por ello.

«La mejor victoria no es el triunfo final, sino la firmeza de no haber claudicado nunca en el camino.»
Forjar la personalidad: De la fragua a la humanidad
La obra de la realización de uno mismo lentamente va forjándose, como se forjan los hierros en la fragua a golpe de yunque y de martillo, a base de fuego y de tenazas. Es así como vamos madurando, es así como vamos haciéndonos personas, como vamos haciéndonos humanos.
Ética y satisfacción personal
Está claro que todo aquello que merece la pena es difícil y costoso; pero hay que luchar por ello. ¿Sabría alguien decir cómo uno puede sentirse satisfecho si no fuera así?. La honradez profesional en el ejercicio de nuestro ministerio significa mucho; pero ha de rematarse con el trabajo de ir haciéndonos a nosotros mismos.
Reflexión: GraZie
En la fragua de la vida, los golpes no son para rompernos, sino para darnos forma. A menudo confundimos el éxito con el aplauso externo, olvidando que la integridad de una persona que se mantiene en pie tras la tormenta es el monumento más bello que existe. No busques la perfección, busca la autenticidad; porque al final del camino, no importará cuántas medallas cuelguen de tu cuello, sino cuánta humanidad habita en tu corazón.
#SiempreGraZie
#CrecimientoPersonal #Resiliencia #GraZieMagazine #FilosofiaDeVida #Superacion #LaMejorObra
Sobre la autoría

VIDA Y OBRA DE ÁNGEL GUTIÉRREZ SANZ
Ángel Gutiérrez Sanz nace en Alaraz (Salamanca) 20 de Julio (1939) en el seno de una familia cristiana, donde se tenía aprecio por la cultura. Fue el más pequeño de una familia numerosa, integrada por siete hermanos. Aquí aprendería las primeras letras. Apenas cumplidos los 11 años, abandona su pueblo natal con destino al internado que los PP. Dominicos tenían en La Mejorada, provincia de Valladolid, luego vendrían otros internados en la provincia de Segovia, Toledo y Ávila, por lo que solo pudo disfrutar del calor de familia en las vacaciones estivales. A los 12 años murió su padre y a los 23, aún sin haber concluido su carrera de filosofía en Madrid, murió su madre, por lo que se vio obligado a trabajar para costearse sus estudios de Filosofía, graduándose finalmente en Madrid por la Universidad Complutense, el año 1964.
Una vez licenciado en Filosofía y Letras y con los estudios completos de Teología, se puso a trabajar como profesor en colegios privados de Madrid. Posteriormente obtendría el grado de doctor por la misma universidad Complutense de Madrid, pero antes de que esto sucediera, fue llamado a filas y tuvo que cumplir su servicio militar, lo que supondría para él un grave contratiempo, al ver truncada su carrera y su vida profesional apenas iniciada. Una vez cumplidas sus obligaciones con la Patria, fue admitido en el mismo colegio que estaba trabajando y la vida volvería a recobrar su ritmo.
En el año 1967 se casaría con la pedagoga Francisca Abad Martín, fijando su residencia en Madrid.
A partir de este momento, Gutiérrez Sanz vivió entregado a la vida familiar, que supo conjugar perfectamente con su profesión de docente y también con sus estudios, porque en los primeros años de matrimonio, Ángel Gutiérrez estaba ocupado en preparar sus oposiciones, para obtener una plaza como profesor numerario de filosofía, a la vez que trataba de concluir su tesis doctoral. Fueron años difíciles, en que tuvo que trabajar duro y sin tregua, para conseguir lo que consiguió. Cierto que a su lado tuvo siempre a una amiga y colaboradora, que siendo ya madre, no solo supo hacer frente a las circunstancias, manteniendo intacta durante cinco años la licencia por estudios, concedida por el Ministerio de Educación, para que pudiera cursar la carrera de Pedagogía, sino que logró que los ojos de su marido pudieran contemplar la realidad con el verde de la esperanza.
Pasados estos primeros años de matrimonio, la situación fue mejorando. La tesis doctoral que llevaría por título "La Ética en Baltasar Gracián" llegó a feliz término, mereciendo la máxima calificación de "Sobresaliente cum laude", siendo publicada posteriormente. Y sobre todo la obtención de una plaza como profesor titular de filosofía y luego como catedrático de esta misma asignatura, iba a suponer que Gutiérrez Sanz pudiera dedicarse a su pasión de escribir.
En su dilatada vida docente en la enseñanza publica, ha desempeñando diversos cargos directivos, pero ello no ha sido obstáculo para seguir trabajando en el campo de la investigación. Su compromiso al servicio de la cultura ha quedado patente, tanto en las aulas como fuera de ellas, bien como conferenciante en diversos foros, en el Ateneo de Madrid por ejemplo, así como en colaboración con diversos medios de comunicación social, a través de revistas filosófico-teológicas, históricas. educativas o de pensamiento.
Digno de reseñar es que, siendo catedrático y jefe del Seminario de Filosofía del Instituto Miguel Servet de Madrid y en colaboración con un equipo de profesores de este mismo seminario, obtuvo el Primer Premio Nacional del Segundo Concurso de Prensa sobre artículos, en la modalidad de reportajes sobre Pedagogía, convocado por la Fundación Santa María (S.M.).
En el año 1990, Ediciones TAU saca a la luz su primer libro titulado " Aspectos de una sociedad en crisis", en donde el autor apunta las directrices por donde habría de discurrir su pensamiento.
A partir de entonces su vocación como escritor fue haciéndose más determinante, hasta el momento de su jubilación.
MÁS INFORMACIÓN EN: https://blogculturalgutierrezsanzangel.blogspot.com/p/sobre-mi_10.html













