LA IMPORTANCIA DE SENTIRSE EN ARMONÍA

por Dra. Elisabeth Arrojo | Salud

La importancia de sentirse en armonía

El difícil equilibrio de la balanza

La importancia de sentirse en armonía

La Dra. Elisabeth Arrojo nos invita a reflexionar sobre cómo vivimos nuestras vidas, atrapados en pensamientos del pasado o preocupaciones del futuro, olvidándonos del presente. Con ejemplos personales y profesionales, nos muestra la importancia de estar en armonía con nosotros mismos, interpretando las dificultades como oportunidades de aprendizaje y crecimiento. Al preguntarnos cada día «¿cómo estás?», comenzamos un camino hacia la verdadera conciencia y bienestar, esencial para vivir plenamente y superar los desafíos con una perspectiva positiva.

© Dra. Elisabeth Arrojo (Oncóloga)

Suena el despertador: levántate, dúchate, desayuna… Corre al trabajo, vas un poco justo hoy de tiempo, por fin llegas y te encuentras al primer compañero o compañera. Dices: «Buenos días, ¿cómo estás?». Sigues caminando, te cruzas con una segunda persona: «Buenos días, ¿cómo estás?». Y así sucesivamente hasta que llegas a tu mesa en la oficina. Por fin estás en el trabajo. Empieza bien el día, sin incidentes, pero se te ha olvidado algo. ¿Qué será…?

Yo te lo digo: «Buenos días, ¿cómo estás tú?». ¿Te lo has preguntado? Es muy probable que no. Incluso es muy probable que te sorprenda que te diga si te has preguntado cómo estás. ¿Cómo vas a preguntarte a ti mismo? Vivimos gran parte de nuestra vida «perdiendo» el tiempo, hasta que adquirimos consciencia de ello. Si no lo has hecho aún, espero que estas líneas te ayuden a conseguirlo.

La importancia de sentirse en armonía

VIVIR EN LA REALIDAD

¿Que cómo puedo decir que vivimos «perdiendo» el tiempo? Porque la mayoría de los días no vivimos en la realidad, en el hoy, en el ahora, que es lo único real que existe. Nos levantamos pensando en el día que tuvimos ayer, si fue bueno, malo o regular. Especialmente si el día no fue muy positivo, nuestro cerebro nos lleva a tenerlo aún más presente. Si no estamos pensando en el ayer, estamos pensando en el mañana, o en el dentro de dos horas cuando llegue a la oficina… Pero y ¿qué pasa con el ahora? ¿Qué pasa con disfrutar del agua de la ducha relajándote, solo sintiendo cómo el agua cae sobre ti? ¿Qué pasa con tomar el café centrándote solo en lo «rico» que huele? ¿Qué pasa con tu «yo» presente? ¿Qué pasa con tu «yo» real? El pasado es experiencia y el futuro es pura invención.

La importancia de sentirse en armonía

SOLO EL AHORA ES REAL

Solo el ahora es real, entonces ¿por qué desperdiciar la realidad? ¿Entiendes ahora eso de «perder» el tiempo?Siempre nos han dicho que perder el tiempo es una falta de responsabilidad, y efectivamente lo es. Pero en realidad el tiempo nunca es perdido, así que no te preocupes. Todo es aprendizaje, y especialmente didácticas son las experiencias menos buenas. Se dice que cuando las cosas no salen exactamente como nos gustaría, cuando ocurren uno de esos para mí mal llamados «fracasos», el aprendizaje es cinco veces más fuerte que cuando ocurre un «éxito». Una buena amiga, y compañera de andanzas, gran empresaria, Gricell, un día me dijo: «A los errores en mi empresa que me suponen pérdida económica los llamo máster». Me encantó esa visión. Efectivamente un error, una mala experiencia, un supuesto fracaso, es un máster, es aprendizaje. La próxima vez que algo no salga como esperas, prueba a decir «he hecho un máster», en lugar de «menudo fracaso he tenido». Y además ese máster va a ser de los mejores, de los que no se olvidan. Es más, mientras escribo estas líneas estoy volviendo en avión de un «máster». Visto así, vuelvo hasta feliz.  Si realmente analizásemos el valor real de lo que nos ocurre, y nos centrásemos no en qué «me quita», sino en qué «me da», evitaríamos, probablemente, gran parte del sufrimiento que sentimos ante determinadas situaciones.

EL SUFRIMIENTO HUMANO

El sufrimiento humano es un proceso mental, prácticamente una elección. Sé que te costará entender esto. A mí también me pasó la primera vez que alguien me lo dijo. Sé que te sonará incluso egoísta por mi parte y que te darán ganas de decirme: «Eso es porque no has vivido una situación realmente difícil en tu vida». En realidad, las personas que conocen mi historia saben que sí he vivido situaciones muy difíciles, al menos desde mi perspectiva. Ya sabes que la alegría, la tristeza, la dificultad, la facilidad son interpretaciones individuales y subjetivas y, por lo tanto, muy variables.  La más complicada de estas situaciones fue cuando me dijeron que, con cincuenta y ocho años, iba a perder a mi madre por cáncer. Más difícil es cuando tú eres oncóloga y todos a tu alrededor afiman que no vas a poder evitarlo… Eso no ha sido fácil. Afortunadamente, no tenían razón.

Volviendo al sufrimiento como algo realmente mental, voy a intentar explicártelo y espero que te ayude en tu día a día. No digo que no vayas a sufrir nunca más. Yo me sé muy bien la teoría, y trato de ponerla en práctica cada día, pero no es fácil y ante cualquier «golpe» siempre hay unas primeras «volteretas» que superar, para finalmente poder volver al buen camino.

La importancia de sentirse en armonía

INTERPRETEMOS NUESTRA REALIDAD

El sufrimiento depende de cómo interpretemos nuestra realidad, de si nos centramos en el problema o en la solución, de si nos quedamos en la resistencia o pasamos a la aceptación. La resistencia genera lucha, enfado, cansancio, malestar… y bloquea el camino hacia la solución o evolución. La aceptación nos desbloquea, nos permite seguir adelante. No hace que esa situación desaparezca, pero sí permite que, en vez de obstaculizarte, pase a acompañarte. Y en esa compañía de viaje, tú decides quién va al volante, la situación o tú.

Soy diabética desde que tenía seis años. Aquello fue una noticia durísima, no tanto para mí que era una niña y yo no entendía muy bien lo que pasaba, sino para mi familia, especialmente mi madre. Yo solo sabía que todo el mundo estaba triste por mí y que de pronto me tenían que pinchar insulina cada ciertas horas, además de controlar mucho lo que comía y el ejercicio que hacía. La verdad es que pensaba que era una lata, que con seis años tengas que controlar cuánto y cómo juegas y lo que comes no es algo que quieras en tu vida, pero a decir verdad resultó más duro para los que me rodeaban que para mí. Especialmente en la infancia, tenía peligrosas bajadas de glucosa frecuentes, y eso hacía que mi madre viviese angustiada por si me pasaba algo. Así que por si un día pasaba algo y ella no estaba conmigo, decidieron que era buena idea que yo llevaste una pulserita en la que pusiera «soy diabética», para que ante cualquier incidencia rápidamente pudiesen identificar mi diabetes y ayudarme si era necesario.

LA REVISIÓN

Fuimos a una revisión con mi endocrino y me preguntó qué tal estaba. Le dije que bien y le conté, con la ilusión de la niña que era, que me iban a regalar una pulsera con mi nombre y que además pondría «soy diabética». El endocrino me dijo algo que no se me olvidará nunca: «Debería poner tengo diabetes». Yo le miré sorprendida, con la cara que ponen los niños cuando no entienden algo, tratando de entender la diferencia que él me explicó rápidamente: «Tú eres Elisabeth, una niña preciosa, feliz, rubia… y tienes diabetes».

¡Qué importante este cambio, pasar de la diabetes como parte de tu esencia a convertirla en parte de tus circunstancias! Tú no eres enfermedad, no eres problemas, no eres dificultad. Tú eres tú. Fuera del «tú eres tú», todo lo demás son adjetivos, no esencias.

La importancia de sentirse en armonía

LA REALIDAD

Por eso, ante la dificultad, ante aquellas cosas, circunstancias, personas que nos hacen sufrir, aprende a interpretar esa realidad. La mente es la que convierte la creencia en realidad, pero son creencias y realidades virtuales muchas veces, sujetas a la interpretación, a cómo veas el vaso… ¿Medio lleno o medio vacío? Las dificultades son oportunidades, aprendizajes acelerados muchas veces.

Pasa del «por qué» al «para qué». Si no hubiese piedras en el camino, no aprenderíamos a saltar. La evolución del hombre no ha sido por la facilidad del sendero, sino por lo espinoso del mismo. Si las hojas no estuvieran en la copa, las jirafas no tendrían el cuello tan largo…

Así que ya lo sabes, ¿sufrimiento u oportunidad?, ¿por qué o, mucho mejor, para qué llega esto a mi vida?, ¿eres o tienes? Y acuérdate, levántate, salúdate y pregúntate ¿cómo estás? Despierta tu cuerpo y tu bienestar cada día, tu armonía interior, cuida tu ser y tu esencia y no solo verás que mejora tu vida, sino que eres capaz de transmitir mucha más fuerza, vida y felicidad a tu alrededor.

CITAS INSPIRADORAS

  1. «Solo el ahora es real, entonces ¿por qué desperdiciar la realidad?»

  2. «El sufrimiento humano es un proceso mental, prácticamente una elección.»

  3. «Tú no eres enfermedad, no eres problemas, no eres dificultad. Tú eres tú.»

  4. «Las dificultades son oportunidades, aprendizajes acelerados muchas veces.»

  5. «Levántate, salúdate y pregúntate ¿cómo estás? Despierta tu cuerpo y tu bienestar cada día.»

REFLEXIÓN

La verdadera armonía y bienestar se alcanzan viviendo conscientemente en el presente, aceptando las dificultades como oportunidades de aprendizaje y manteniendo una actitud positiva ante la vida. Al preguntarnos cómo estamos y centrándonos en nuestra realidad actual, podemos transformar nuestra perspectiva y experimentar una mayor paz interior y felicidad.

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Sobre la autoría

Doctora Elisabeth Arrojo

Médico especialista en oncología. Licenciada en Medicina por la Universidad de Navarra, es además Doctora Cum Laude por la Universidad de Oviedo. Reconocida por los EEUU como “persona extraordinaria en las ciencias”, mismo reconocimiento que se le da a los premios Nobel que desarrollan su labor en dicho país. Recientemente nombrada Catedrática en Hipertermia oncológica por la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Es además Presidenta de la Sociedad Internacional de Hipertermia clínica y Tutora de la Sociedad Europea de Oncología Radioterápica (ESTRO).

Ha sido además premiada con el Premio oncóloga del año 2020, Premio Europeo Dr. Fleming de Medicina 2021 entregado por D. Luis María Ansón y Premio oncóloga del año en 2021 y 2022 entre otros.

Ha desarrollado su labor profesional en importantes centros oncológicos como “21st Century Oncology” en Michigan, USA, donde fue coordinadora de investigación durante varios años; “UCLA Hospital” en Los Ángeles, USA donde realizó un Fellowship en Braquiterapia y la Unidad de Protonterapia del Penn Hospital en Filadelfia.

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