UN VOLCÁN BULLE POR DENTRO
Por Ángel Gutiérrez Sanz
Lo que pensamos y lo que sentimos
Nuestro pensar es más fácil controlable que nuestro sentir. Cuando pensamos somos nosotros quienes, mejor o peor, moldeamos nuestros pensamientos; cuando sentimos son nuestros sentimientos los que, sin pedir permiso a nadie, nos invaden por dentro.
De los pensamientos somos dueños y autores; de los sentimientos, receptores tan sólo. Ahí están agazapados para irrumpir de súbito, alegrando nuestro corazón o haciéndonos llorar.
En nuestra condición de humanos no nos queda más salida que cargar con nuestros sentimientos y emociones, que en el fondo son los mismos para todos. Ellos no se aprenden, nacen en nosotros como las hierbas en los campos.
Semillas de contradicción
La alegría y la tristeza nos visitan, se entremezclan la venganza y la compasión, crecen juntos sentimientos de ternura y crueldad. Todos llevamos dentro semillas de contradicción; cuando lo que nos hubiera gustado es que sólo hubiera trigo y no cizaña, que no existiera odio y todo fuera amor, porque nuestra vida así sería mucho más bonita, más gratificante y fecunda.
Debiera existir sólo el amor, todos lo hemos dicho alguna vez, pero el hecho es que también existe el odio y nadie puede verse libre de él.
El misterio que habita en nosotros
Laín Entralgo piensa que el gran misterio de iniquidad está aquí, en que los hombres y mujeres puedan estar movidos por el odio. Algo debe haber fallado en la naturaleza humana, algo debe estar enfermo.
Mentira nos parece que de uno y el mismo corazón puedan surgir tan distintos sentimientos. Qué bien si nuestro corazón fuera semillero de buenos sentimientos solamente, pero esto no es así.
Bien nos gustaría tener algún tipo de elección en este asunto, pero lo único que nos queda es consentir o no; precisamente esto es lo que nos distingue a los unos de los otros.
Sentir nos viene dado a todos por igual; consentir o no, es cuestión de cada cual.

En nuestro interior también conviven la luz y la sombra.
Las raíces de nuestros sentimientos
Nadie hasta ahora ha podido explicar satisfactoriamente por qué unos días hemos de levantarnos contentos, con deseos de agradar a todo el mundo y otros con un humor de perros, unos días optimistas y otros pesimistas, por momentos eufóricos y luego deprimidos.
¿En qué tierra hunden sus raíces nuestros sentimientos en pugna? Nadie lo sabe.
El sótano de la personalidad
Fue Freud quien descubrió algo sorprendente y asombroso. En nuestra personalidad existe un sótano oscurísimo y profundo, más allá de la consciencia, llamado subconsciente.
En esta zona lóbrega se encuentran sepultados conflictos y complejos, miserias humanas que avergüenza, tal vez por eso y sin que nos demos cuenta, estamos impidiendo que salgan a la luz.
Los psicólogos afirman que en esta zona oscura y lóbrega podemos encontrar razones y el porqué de muchos sentimientos en conflicto.
El volcán que bulle dentro
Aseguran que, a veces, somos víctimas del volcán que bulle dentro, sin sospechar siquiera de lo que está pasando dentro de nosotros.
En cualquiera de los casos, lo que parece cierto es que después de haber sabido que existe el subconsciente, nos sentimos un poco menos libres, menos dueños de nosotros mismos y quién sabe si a lo mejor también un poco más humildes.

A veces, el volcán que llevamos dentro comienza a rugir sin que sepamos por qué.
Y quizá ahí esté una de las grandes preguntas que deja abierta este texto: qué hacemos con aquello que llevamos dentro y que no siempre podemos controlar.
Porque reconocer que existen en nosotros sentimientos contradictorios no significa justificar todo lo que sentimos. Significa, quizá, empezar a conocernos con mayor honestidad.
En esa mirada hacia nuestro interior hay algo que conecta de manera natural con la filosofía de GraZie Magazine: entender al ser humano no desde la perfección, sino desde su complejidad; aceptar que dentro de cada persona pueden convivir luces y sombras y que, aun así, siempre existe la posibilidad de elegir qué hacemos con aquello que sentimos.
Tal vez no podamos evitar que el volcán exista. Pero sí podemos aprender a escucharlo antes de que entre en erupción.
PARA SEGUIR MIRÁNDONOS POR DENTRO
Sobre la autoría

VIDA Y OBRA DE ÁNGEL GUTIÉRREZ SANZ
Ángel Gutiérrez Sanz nace en Alaraz (Salamanca) 20 de Julio (1939) en el seno de una familia cristiana, donde se tenía aprecio por la cultura. Fue el más pequeño de una familia numerosa, integrada por siete hermanos. Aquí aprendería las primeras letras. Apenas cumplidos los 11 años, abandona su pueblo natal con destino al internado que los PP. Dominicos tenían en La Mejorada, provincia de Valladolid, luego vendrían otros internados en la provincia de Segovia, Toledo y Ávila, por lo que solo pudo disfrutar del calor de familia en las vacaciones estivales. A los 12 años murió su padre y a los 23, aún sin haber concluido su carrera de filosofía en Madrid, murió su madre, por lo que se vio obligado a trabajar para costearse sus estudios de Filosofía, graduándose finalmente en Madrid por la Universidad Complutense, el año 1964.
Una vez licenciado en Filosofía y Letras y con los estudios completos de Teología, se puso a trabajar como profesor en colegios privados de Madrid. Posteriormente obtendría el grado de doctor por la misma universidad Complutense de Madrid, pero antes de que esto sucediera, fue llamado a filas y tuvo que cumplir su servicio militar, lo que supondría para él un grave contratiempo, al ver truncada su carrera y su vida profesional apenas iniciada. Una vez cumplidas sus obligaciones con la Patria, fue admitido en el mismo colegio que estaba trabajando y la vida volvería a recobrar su ritmo.
En el año 1967 se casaría con la pedagoga Francisca Abad Martín, fijando su residencia en Madrid.
A partir de este momento, Gutiérrez Sanz vivió entregado a la vida familiar, que supo conjugar perfectamente con su profesión de docente y también con sus estudios, porque en los primeros años de matrimonio, Ángel Gutiérrez estaba ocupado en preparar sus oposiciones, para obtener una plaza como profesor numerario de filosofía, a la vez que trataba de concluir su tesis doctoral. Fueron años difíciles, en que tuvo que trabajar duro y sin tregua, para conseguir lo que consiguió. Cierto que a su lado tuvo siempre a una amiga y colaboradora, que siendo ya madre, no solo supo hacer frente a las circunstancias, manteniendo intacta durante cinco años la licencia por estudios, concedida por el Ministerio de Educación, para que pudiera cursar la carrera de Pedagogía, sino que logró que los ojos de su marido pudieran contemplar la realidad con el verde de la esperanza.
Pasados estos primeros años de matrimonio, la situación fue mejorando. La tesis doctoral que llevaría por título "La Ética en Baltasar Gracián" llegó a feliz término, mereciendo la máxima calificación de "Sobresaliente cum laude", siendo publicada posteriormente. Y sobre todo la obtención de una plaza como profesor titular de filosofía y luego como catedrático de esta misma asignatura, iba a suponer que Gutiérrez Sanz pudiera dedicarse a su pasión de escribir.
En su dilatada vida docente en la enseñanza publica, ha desempeñando diversos cargos directivos, pero ello no ha sido obstáculo para seguir trabajando en el campo de la investigación. Su compromiso al servicio de la cultura ha quedado patente, tanto en las aulas como fuera de ellas, bien como conferenciante en diversos foros, en el Ateneo de Madrid por ejemplo, así como en colaboración con diversos medios de comunicación social, a través de revistas filosófico-teológicas, históricas. educativas o de pensamiento.
Digno de reseñar es que, siendo catedrático y jefe del Seminario de Filosofía del Instituto Miguel Servet de Madrid y en colaboración con un equipo de profesores de este mismo seminario, obtuvo el Primer Premio Nacional del Segundo Concurso de Prensa sobre artículos, en la modalidad de reportajes sobre Pedagogía, convocado por la Fundación Santa María (S.M.).
En el año 1990, Ediciones TAU saca a la luz su primer libro titulado " Aspectos de una sociedad en crisis", en donde el autor apunta las directrices por donde habría de discurrir su pensamiento.
A partir de entonces su vocación como escritor fue haciéndose más determinante, hasta el momento de su jubilación.
MÁS INFORMACIÓN EN: https://blogculturalgutierrezsanzangel.blogspot.com/p/sobre-mi_10.html













