HACIA DONDE SE DIRIGE LA UNIÓN EUROPEA

Por Pedro Rodríguez Castañeda

Con toda seguridad, todos, después de los últimos acontecimientos que estamos viviendo deberíamos hacer una profunda reflexión. Me refiero a la invasión de Venezuela por los Estados Unidos para capturar al presidente Nicolas Maduro,  la constante destrucción de Ucrania por Rusia, la invasión y destrucción de Gaza por tropas israelitas, los desastres continuos de Irán y otras situaciones, también preocupantes, como es la supuesta compra o adhesión de Groenlandia por Estados Unidos, el interés de China para la adquisición de Taiwan, que aunque pertenece  formalmente a la república de China es una democracia próspera tecnológicamente, con su propio gobierno, moneda y ejercito que nos lleva a  considerarlo un estado soberano. Sin olvidarnos de la manipulación constante de Africa por China y Rusia. Esta descripción, no detallada en profundidad nos lleva a pensar que el mundo está cambiando, aunque sería más apropiado decir que el mundo se está complicando.

Este panorama descrito nos debe invitar a pensar y aportar ideas para conseguir respuestas que puedan favorecernos y, sobre todo, esforzarnos para que estas respuestas se puedan implementar.

En otros artículos míos ya he intentado reflexionar sobre este asunto, e invito a leer otra vez los siguientes: “Preocupación en aumento” “Acción y carácter activo” y “Dudas y realidad del posmodernismo actual”.

Hacia donde se dirige la Unión Europea

Ante esta situación se pueden hacer todo tipo de especulaciones, pero se pueden hacer también observaciones después de ver y analizar los casos expuestos. En efecto, las acciones tomadas por los políticos nos constatan que no son personas justas y, menos aún, moderadas, lo que podría representar una sobreexposición a la guerra armamentística y a la destrucción del planeta.

Todos los acontecimientos citados nos llevan a la conclusión de que, las grandes potencias mundiales pretenden imponer sus criterios para conseguir dominar al resto de paises y obtener beneficios económicos, como si el dinero fuera el único bien posible.

Es evidente que hay dos paises Estados Unidos y China que representan en este momento con sus ideologías diferentes, liberales y marxistas, las opciones más significativas para poder elegir. La llegada del presidente Trump y el gran crecimiento económico de China está representando, al menos eso parece, un cambio importante para instituciones establecidas sea la ONU, la OTAN u otras, con variaciones políticas constantes y apoyos o incrementos arancelarios. China sigue estando apoyada por Rusia y sus adictos, pero Estados Unidos parece que quiere separarse de todos sus aliados y destruir lo que ha sido hasta ahora occidente.

Esta situación nos afecta muy directamente y nos debe llevar a reflexionar y a hacernos preguntas de cierta transcendencia, por ejemplo, ¿Europa puede defenderse si no está apoyada por la OTAN? ¿Europa tiene que estar en manos de las dos superpotencias mundiales tecnológicamente hablando? ¿Europa tiene capacidad económica y personas adecuadas para sobreponerse y actuar con independencia?

Hacia donde se dirige la Unión Europea

Responder estas preguntas y, otras muchas que podríamos hacer, no es fácil porque cada uno puede tener su propio criterio, pero si pretendemos aportar algo positivo para todos los ciudadanos, el criterio de los más cualificados podría ayudar a conseguir una Europa unida, solvente en defensa y en economía y, especialmente, no dependiente de tecnologías externas de innovación, ya sea digitalización, comunicación, inteligencia artificial, investigación científica o temas industriales de gran utilidad, me refiero por ejemplo, energía, movilidad y otras.

Es evidente que, si hacemos un recorrido histórico de los acontecimientos sucedidos, podemos decir que lo que vivimos no es algo diferente a lo sucedido en épocas pasadas, pero sí mucho más preocupante, ya que los medios de destrucción son infinitamente superiores por los avances tecnológicos conseguidos y esto debería ser una preocupación constante de todos los políticos.

Aristóteles decía: “La política ha de ser el bien supremo, regula qué ciencias son necesarias, donde las facultades más estimadas, como son, la estrategia, la economía y la retórica han de estar subordinadas a la política para conseguir el bien del hombre, pero, sobre todo, de la ciudad y de la nación”.

Esta frase tan profunda y contundente no parece ajustarse a la realidad actual, los políticos que tenemos en el mundo no parecen los más adecuados para conseguir el bien de los hombres, sino el suyo propio.

El bien del hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud de la que surge la felicidad y representa el bien perfecto. Si esto es lo que tenemos que conseguir, tenemos que ser conocedores de que la virtud crece siempre con la enseñanza.

Hacia donde se dirige la Unión Europea

Para concretar algo más deberíamos diferenciar la virtud dianoética donde está la sabiduría, la inteligencia y la prudencia y, por otra parte, estaría la virtud ética que procede de la costumbre y está constituida por la liberalidad y la moderación.

Siguiendo con esta reflexión es importante conocer que, los sentidos que tenemos cada uno, no los tenemos por usarlos, sino que los tenemos de forma natural desde el nacimiento, mientras que, las virtudes las vamos adquiriendo a lo largo de la vida con nuestro esfuerzo y el bien hacer. Por esta razón podemos asegurar que es difícil ser justo si no practicamos la justicia, o ser moderados si no practicamos la moderación.

Me gustaría que estas líneas fueran un estímulo para que todos hiciéramos un esfuerzo y consiguiéramos una sociedad más justa, pues la justicia es la única virtud que se refiere al bien ajeno.

Esto no es fácil, porque hay tres cosas en el alma que dirigen la acción y la verdad: la sensación, el intelecto y el deseo. Sin embargo, debemos tener claro que la obra del hombre se lleva a cabo por la prudencia y la virtud moral, donde la prudencia proporciona destreza y la virtud moral consigue el fin propuesto.

Después de leer lo expuesto, ¿podríamos considerar que nuestros políticos están en condiciones de realizar la obra necesaria para el bien de la sociedad?

Queridos lectores si no lo conseguimos, al menos incrementemos la amistad que es lo más necesario en la vida y, no luchemos para destruirla.

#SiempreGraZie


 

Sobre la autoría

Pedro Rodríguez Castañeda

D. Pedro Rodríguez Castañeda
Licenciado en Ciencias Químicas, especialidad Industrial, en la Universidad de Valladolid.
Máster en Dirección y Administración de empresas, por ESDEN. Máster en Formación para directivos Gustav Kaeser y Máster en estudios avanzados de Filosofía, por la Universidad Complutense de Madrid.
Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid.
Resaltar, además de la formación, los trabajos realizados: dos años en la Universidad de Valladolid en la catedra de Química Orgánica, realizando la TESIS doctoral. Tres años como jefe de Laboratorio en Sociedad General Azucarera (SGA) y varios años trabajando con diferentes multinacionales del sector médico. Esta formación y experiencia me llevó a constituir mi propia empresa, PAIPEISA, S.A, a la que he dedicado más de tres décadas y donde he conseguido mucho más de lo esperado.

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